miércoles, mayo 23, 2007
Levado a usted por
microcuentos
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lunes, mayo 14, 2007
MANUAL PARA EVITAR UNA CONVERSACIÓN EN UN BUS
El primero y más clásico, es el responder con monosílabos. Por ejemplo: Está caluroso afuera. Dice el conversador. Usted debe responder con un: MMMM. o -mejor aún- con un sutil gesto de afirmación con la cabeza. Los labios deben permanecer rígidos. Por ningún motivo esboce una sonrisa, eso sería invitar a una segunda pregunta al enemigo.
De inmediato mire por la ventana, o cierre los ojos. Esto alejará al conversador de nosotros.
Otra maniobra es la de escuchar música. Y aunque usted no le guste, se le recomienda llevar consigo unos audífonos. Aunque no estén conectado a algún aparto sonoro. Llévelos consigo y si tiene la mala fortuna de toparse con un conversador. Póngaselos en los oídos. Nunca muestre que no tiene conexión. Ponga cara de disfrutar la música que suena y si es más osado, lleve el ritmo imaginario con sus pies.
Si usted es de los pocos habitantes que suelen decir las cosas directamente y a la cara. Tiene el problema casi solucionado. Dígale simplemente que le gusta viajar en silencio y que odia conversar con extraños, ahora si usted dice las cosas de manera sutil o lo que se conoce como “Mentira piadosa”, dígale que no quiere hablar por el fallecimiento de un amigo o dígale –con una mueca de dolor- que viene recién saliendo del dentista. Si usted, amigo lector, es un adulto, evite decir la mentira que su madre no lo deja hablar con extraños. Nadie le creerá.
Si el enemigo insiste en conversar. Tome una determinación drástica. Párese. Pida permiso, demuéstrele que los audífonos no estaban conectados y que sabe pronunciar palabras con más de una sílaba, y busque un asiento desocupado.
Levado a usted por
microcuentos
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3:33 p. m.
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lunes, diciembre 18, 2006
MANUAL PARA LEER EL PERIÓDICO DE NUESTRO VECINO EN UN BUS

Ante todo debe realizar un pequeño autoanalisis. Si usted es de lo que poco le importa lo que piensen lo demás, tiene medio camino recorrido, ahora, si le complica el hecho de que la gente note su comportamiento, deberá actuar con mucha cautela, procurando seguir los pasos que se indican a continuación.
La forma de mirar el texto de su vecino será la siguiente: Mirando de reojo, primero note si el dueño del periódico está concentrado en su lectura, acto seguido (en caso de pertenecer al grupo de los que sienten algo de vergüenza por este acto) mire si alguno de los otros pasajeros está mirando en su dirección. De sólo un golpe de vista debe leer el titular de la noticia. La imagen que usualmente acompaña el texto, puede ayudar a deducir el encabezado. Lo más importante, y en lo que realmente debe poner atención y tratar de leer completo, es en el primer párrafo. Es sabido que los periodistas ocupan el primer párrafo para escribir sobre el Qué, Quien, Cuando, Como, Donde, Por qué, , Cuanto de la noticia. Esto se conoce como las siete “W” (What, Who, When, Why, Where, Which,). Una vez comprendido el encabezado el resto debe ser leído con rapidez, procurando levantar de vez en cuando la visa, para chequear si el dueño del diario no se ha percatado de su astucia.
Otro movimiento que sirve mucho, aunque con bastante práctica, es ocupar el reflejo que nos entrega la ventana. Por este medio podemos observar si hay riesgos de ser descubiertos como así también leer con toda tranquilidad el periódico de nuestro vecino. Aunque claro está, debemos desarrolla la facultad de leer en sentido contrario.
Un punto importante es saber que muchas veces, deberemos dejar la noticia a medio leer, dado que el propietario del periódico cambia intempestivamente de página o sección, cuando esto ocurra, es recomendable no realizar comentarios en voz alta y mascullar la rabia sólo en su interior imaginando el final del texto.
Pablo Otaíza
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10:46 a. m.
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jueves, octubre 26, 2006
MANUAL PARA NO DAR EL ASIENTO EN UN BUS
Dos cosas debe tener en cuenta. Las medidas que tomará cambiarán de acuerdo a su posición, tal como en la guerra. La estrategia variará dependiendo de si va sentado hacia la ventana o hacia el pasillo. Si está en el primer caso, siempre atento, en cada parada del bus mire por la ventanilla hasta donde su percepción se lo permita, asegurando no ser visto por quien suba. En ambos casos, Mujeres con bolsas o niños, además de personas con muletas son los enemigos. Cuando esté hacia la ventanilla, evite por todos los medios el contacto visual con quien pretende arrebatarle su asiento. Si gusta puede ocupar lo que se describe para el segundo caso.
Si por esas lamentables casualidades se encuentra sentado hacia el pasillo, su estrategia será distinta. Antes de que el enemigo ponga el segundo pié en la pisadera debe cerrar sus dos ojos. Relajados, no apretados. Abra la boca y si su nivel de actuación (y su vergüenza) se lo permite, deje correr un hilito de saliva por la comisura de su boca.
Trate de cabecear hacia delante con cada movimiento brusco del bus, y de vez en cuando abra sus ojos como recién despertando de su profundo sueño, sólo para verificar que no ha pasado de su destino.
No se asuste si piensa que el chofer sólo lo mira a usted, es un efecto del espejo retrovisor, el cual crea la ilusión de que siempre tiene puesta la vista sobre su persona y que en algún momento lo desenmascarará frente a todos.
Los ronquidos no son una buena opción y pueden sonar sobreactuados.
Pablo Otaíza Pérez
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miércoles, septiembre 27, 2006
Acaricia mi Ensueño

Tenía la piedra en la mano. La cabeza del blanco en su mira. Con su puntería envidiable, sin problemas le daría.
El tipo dijo algo de que tire la piedra el que no haya hecho nada malo o algo así…recordó el gran beso que se dieron entre las sábanas húmedas en la mañana. Desnudos. Prometiéndose guardar el secreto.
Botó la piedra, dio media vuelta y se fue del pueblo
Pablo Otaíza
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7:16 a. m.
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